No es lo mismo “méndigo” que “mendigo”. No es lo mismo decir “el público llegó puntual”, a decir “él llegó y publicó puntual”. Porque la vocal que sigue a la A es más fuerte que la U. Porque las palabras cargan la voz en su silaba tónica. Porque la tilde es más que un guión oblicuo sobre alguna vocal. Por estas y muchas razones más, yo le temía a la acentuación. Escuchaba hablar de palabras graves y no comprendía por qué la gravedad del asunto. Incluso con el tono de voz más alto que alcanzara no percibía a las palabras agudas. Palabras graciosas como diptongo, sobresdrújula e hiato, solían atormentar y plagar mis cuadernos de primaria.
Sin embargo, ya no temo más a las tildes. Entiendo que su labor es noble y necesaria. Se trata del verdadero guardián del sentido de las palabras. Para evitar que las palabras se pierdan y se confundan entre sí una vez plasmadas en papel, el lápiz debe marcar a algunas de ellas y mostrar así su verdadero significado. Sin lugar alguno para excusas, la belleza de una lengua tan rica como la nuestra debe salvaguardarse en todo momento. Por lo cual resulta punible el hecho de que nuevas tecnologías contribuyan a la mutación y neutralización de las reglas gramaticales. Los usuarios de estas tecnologías suelen trasladar sus malos hábitos en el lenguaje a todos los ámbitos, lo cual conlleva consecuencias inimaginables.
Sin embargo, ya no temo más a las tildes. Entiendo que su labor es noble y necesaria. Se trata del verdadero guardián del sentido de las palabras. Para evitar que las palabras se pierdan y se confundan entre sí una vez plasmadas en papel, el lápiz debe marcar a algunas de ellas y mostrar así su verdadero significado. Sin lugar alguno para excusas, la belleza de una lengua tan rica como la nuestra debe salvaguardarse en todo momento. Por lo cual resulta punible el hecho de que nuevas tecnologías contribuyan a la mutación y neutralización de las reglas gramaticales. Los usuarios de estas tecnologías suelen trasladar sus malos hábitos en el lenguaje a todos los ámbitos, lo cual conlleva consecuencias inimaginables.
